
algo pa' la mente
Escribo estas líneas cubierto por el calor de una manta que aun conserva los olores de las flores y humos sacros usados en una ceremonia de sanación con plantas sagradas, ritual milenario donde bebimos el fruto de la tierra, conciencia infinita de Ayahuasca, infusión de vegetales amazónicos, planta maestra, que experimenté por primera vez y que sinceramente me ha hecho ver el mundo desde una perspectiva humana y a la vez divina, por algo Ayahuasca en Quechua significa la soga de los muertos, más aún, la liana que une a los vivos con los muertos, lo terrenal con lo supraterrenal, lo humano con lo divino, la carne con el espíritu, me une a mi conmigo, y aquí deseo detenerme unos momentos para tratar de expresarlo un poquito mas: esta soga conecta nuestro ente corpóreo con nuestro ser espiritual, esto es la mas pura, delicada y completa introspección que podría realizarse, pues mas aún, además de conectarnos con nosotros mismos nos conecta con la tierra, que es nuestra madre, casa, sustento y protección, ; así dejamos el cuerpo físico en un estado narcotizado y elevamos nuestro espíritu en un torrente delicioso hacia el infinito, que en realidad somos nosotros mismos, pues es cierta la afirmación que el universo es tan grande hacia fuera como hacia adentro y con
Ahora bien, realizar esta aventura, expedición, viaje, o más bien sanación no es posible sin la ayuda de alguien que nos guíe y nos cuide durante la ceremonia, dicho guía se le conoce como chamán, depositario de vasto y milenario conocimiento que ha aprendido durante largos años de ascetismo, estudio, uso y comprensión de la naturaleza, conocimientos que a su vez adquirió de un maestro, el cual siguió el mismo camino y fue precedido por otro chamán y así podríamos seguir remontándonos por muchísimos siglos, mas aya de la institucionalización de esta sociedad mal llamada moderna, antes de las guerras de independencia, anterior a la época colonial y mucho antes que la llegada del hombre blanco a América, mucho antes de todo esto el chamán ya era depositario del conocimiento de la naturaleza y capas de usarlas en beneficio de toda la comunidad para aliviar y guiar sus cuerpos y espíritus. Hoy en día aún existen chamanes que cumplen dicha función. Así, para realizar la curación con Ayahuasca lo necesitamos a él para guiarnos y cuidarnos durante esta ceremonia milenaria.
Ahora bien en esta época de modernidad, tecnología, conocimiento (conocimiento a medias solamente), se nos prohíbe el uso de estas sustancias naturales y sanadoras, mas aún se amedrenta a los usuarios y se criminaliza a nuestros guías, malamente por encontrarse tipificado el compuesto activo de la ayahuasca, DMT, en una lista que en algunos casos combina sustancias que no generan un real perjuicio en el individuo y las pone al mismo nivel de químicos que devastan a gran parte de la población, como por ejemplo clasificar a la marihuana al mismo nivel de la cocaína es una estupidez tan grande y que sirve de claro ejemplo de que lo que hace el CONACE en materia de prevención no siempre es lo adecuado.
Además de esto, me pregunto donde se encuentra la libertad del individuo de velar por si mismo, de realizar lo que mejor le parezca mientras no haga daño a los demás, más aún, el estado tiene el deber de contribuir a crear las condiciones sociales que permitan que todos y cada uno de los integrantes de la comunidad nacional logren su mayor realización espiritual y material posible, con pleno derechos a los derechos y garantías establecidos en la constitución, así mismo es un derecho constitucional (artículo 19. 7º) la libertad personal y la seguridad individual, y esta libertad, creo yo, va muchísimo mas lejos, así, yo como individuo solo deseo poder realizarme como tal y que se me respete como persona adulta e individual, co razonamiento tal que pueda tomar mis propias decisiones, para lo cual el estado debe entregarme todas las herramientas posibles para que yo tome la decisión mas adecuada, pero que esa decisión la sea mía.
Así, con el sistema imperante hoy en día, en donde en vez de tratarnos como personas adultas, libres e inteligentes, capases de tomar decisiones, se nos trata como a niños pequeños irresponsables, y claro, si así se nos trata, somos una sociedad que no ha madurado y que probablemente nunca lo hará.
Si queremos individuos responsables es preciso que no se nos reprima en aspectos que son de nuestra propia intimidad e individualidad.
Libertad = Responsabilidad
Mientras tanto voy escuchando el fantástico disco que Seu Jorge realizo para esta película) se le puede ver en la foto entre el capitán Steve Zissou y la chica embarazada. Y bien, que ganas de ver el mar, de sentir, mejor dicho, dejarse sumergir en esa inmensa masa de agua salada y simplemente ver el horizonte por la proa, el horizonte por la popa, estribor y babor, de sentirse solamnte acomañado por uno mismo y la naturaleza.Si cuando te conocí era yo joven y hermoso, hoy en día soy viejo y feo, lo que la gente en la calle me lo recuerda a cada momento, incluso hoy un grupo de niños malcriados me ha gritado "viejo feo" y yo no los he visto, pero si los escuché, porque además de viejo y feo tengo muy buen oído y no deje nunca de escuchar las conversiones de los demás.
así, hoy te escribo para que no tengas sorpresa al reencontrarnos, pues yo se de muy buena fuente que tú, que eras vieja y fea, hoy eres joven y hermosa, así que solo espero que como yo, siendo joven y hermoso, te quise a ti, vieja y fea, hoy tú, joven y hermosa, me quieras a mí, viejo y feo.

- Porque lo decidiste? pregunto solamente por preguntar.
- Bueno, la verdad - le respondió sin pensar mucho - me permite alejarme de este planeta - y reflexionando un poco para si mismo, continuo - además me permite sentirme aunque sea un poco mas cerca de las estrellas.
- Bien por ti - acoto un poco mas interesado en este hombre que acababa de conocer - pero en el sentido mas practico, porque lo haces?
- No hay nada más reconfortante y hermoso que ver un atardecer ha
Respondió ensimismado y con la mirada perdida en el horizonte.
El otro, ya sin entender mucho ha este hombre y perdiendo el interés en el le pregunto si eso lo consideraba practico.
- Claro, lo es para el alma, y si no lo es para ella, no lo es realmente para nada.
Aturdido ante tanta palabrería al aire y sin sentido se alejo refunfuñando para si mismo como podían existir personas tan poco practicas y útiles para el mundo.
Mientras tanto, el otro se quedo y siguió mirando como poco a poco comenzaba a meterse el sol entre las montanas y pensó en el secreto que aquel zorro le había dicho al pequeño príncipe:
"-Adiós -le dijo.
-Adiós -dijo el zorro-. He aquí mi secreto, que no puede ser más simple: sólo con el corazón se puede ver bien; lo esencial es invisible para los ojos.
-Lo esencial es invisible para los ojos -repitió el principito para acordarse.
-Lo que hace más importante a tu rosa, es el tiempo que tú has perdido con ella.
-Es el tiempo que yo he perdido con ella... -repitió el principito para recordarlo.
-Los hombres han olvidado esta verdad -dijo el zorro-, pero tú no debes olvidarla. "
Un hombre al borde de la locura se encuentra agobiado por sus propios demonios cuando en un momento de claridad, entremedio de un gentío que no le escuchaba comenzó a murmurar lo siguiente:
Sus ojos, fueron sus ojos, estoy seguro que fueron ellos los que me sedujeron y obsesionaron hasta la locura; fueron ellos los que me llevaron al estado en que hoy me encuentro.
En un principio pensé que pudo haber sido su personalidad, extraña y adorable, tan real y cínica al mismo tiempo; pero no, muy dentro mío sabia que no era su ego lo que me atraía y que poquito a poco comenzaba a volverme loco; había conocido durante toda mi vida a muchas mujeres con personalidades muchísimo mas atrayentes, la de ella...la de ella no superaba al común de las mujeres.
No fue eso, fueron sus ojos.
Pensé también que pudo haber sido su cuerpo, tan perfecto, bello y enormemente atractivo, sus caderas perfectas, su pancita plana, sus piernas hermosas o su completamente sensual figura, pero no, no fue su cuerpo, podría haber engordado, o haber sido amputada de cualquiera de sus miembros y aun así hubiese seguido yo obsesionado con ella.
No fue su cuerpo ni su figura, fueron sus ojos, un par maravilloso, eran ellos los culpables de mi desesperación y locura en la que poco a poco me sumergía al no poder tenerlos.
Si, lo se, fueron sus ojos, y hace ya mucho tiempo que no me observan, pero aun sigo sintiendo su mirada, esa ultima mirada al cerrar la puerta la ultima vez qué me miraban tras su despedida.
Sus ojos... fueron sus ojos.
